Bodega Otazu, el viñedo con D.O.P. Pago más al norte de España, ha mostrado su apoyo a distintas acciones solidarias, en un contexto internacional, que reflejan el compromiso constante de la Bodega con la sociedad. En esta ocasión, se han unido a una subasta gastronómica solidaria organizada para fomentar el respaldo en favor de los niños ucranianos refugiados en España.

 

Esta subasta de experiencias gastronómicas nace de un proyecto con D. Oleksandr Dzoma, Cónsul de Ucrania en el Consulado General de Ucrania y Carlos Sánchez, CEO de la empresa My Vip Experience, cuyo objetivo es recaudar dinero que ayude a cubrir las necesidades más básicas y proveer alimentos y ropa para que los niños ucranianos, que se encuentren en nuestro país, pasen unas Navidades lo más felices posibles, a pesar de estar lejos de su país y de sus familias. Además de Bodega Otazu, 23 participantes más entre los que se encuentran chefs, hoteleros, restauradores y más bodegueros, se han unido a la iniciativa proponiendo productos de series limitadas, añadas antiguas, objetos personales de valor incalculable o escapadas únicas.

 

El sistema de recaudación de la subasta se realiza mediante pujas online, que arrancó de manera online desde el 6 de diciembre en la web de My VIP Experience. De esta manera, los donantes han marcado el precio de salida con el que dar comienzo a la puja, y el dinero que se cierre de su mayor subastador irá directamente de la cuenta del ganador o ganadora de cada una de las experiencias a la asociación ucraniana Djerelo, que depende directamente del Consulado General de Ucrania.

 

Algunos de los productos donados son, por ejemplo, una experiencia exclusiva para dos personas en el Cenador de Amós (3 Estrellas Michelin, una Estrella Michelin verde y 3 Soles Repsol) de la mano del chef Jesús Sánchez, galardonado hace unos días con el Premio Nacional de Gastronomía al Mejor Jefe de Cocina 2022 o los libros de los hermanos Torres firmados y dedicados. Por su parte, Bodega Otazu se ha unido a otros grandes bodegueros que participan en la subasta proponiendo una visita privada a la Bodega para descubrir su particular unión de historia, vino y arte y disfrutar de una cata de sus dos vinos de la gama Pago de Otazu maridados con pintxos navarros.

 

Guillermo Penso, presidente de la Fundación Otazu, considera que “para Bodega Otazu es un placer participar en esta subasta y poner nuestro granito de arena ofreciendo lo que mejor sabemos hacer para apoyar esta injusticia internacional que sentimos muy próxima”.

Por su parte, Oleksandr Dzoma agradece a los participantes “que dedique su tiempo y recursos para ayudar mediante esta subasta gastronómica solidaria a los niños ucranianos refugiados en España, que por desgracia cada día son más y tienen mayores necesidades”.